CUATRO PILARES
El don extraordinario con que el Espíritu Santo enriqueció a nuestro fundador, es la base y fundamento de nuestro carisma, el que le fue revelado en una serie de retiros a solas con Dios, encuentros íntimos con 'nuestro Señor Jesucristo, comunión constante desde su niñez, juventud y aún en la edad adulta, teniendo como base 4 pilares que sostienen a esta obra del Señor.

La Unidad: Buscándola como Cristo lo hizo: "un solo rebaño"
La Contemplación: Dejándonos amar por Dios
La Misión: Compartir es amar
La Intercesión: Solidaridad con el prójimo

LA UNIDAD

Unidad a Dios: Juan 17, 21
Unidad a nuestra Iglesia: Salmo 133,1-3
Unidos a nuestros hermanos en la fe: Salmo 133, 1 - 3

LA CONTEMPLACIÓN

Buscamos la oración en silencio para encontrarnos con la fuente del Amor, de la Sabiduría que es Dios, para obtener sus gracias y transmitirlas a nuestros hermanos.

LA MISIÓN

Ha de ser un constante llamado, dando como respuesta una entrega sin reservas, con un profundo deseo de servir en la evangelización por la conversión de cada alma. No nos quedamos con lo que hemos contemplado, sino más bien lo llevamos a las almas necesitadas. (San Marcos 16, 15 - 17)

LA INTERCESIÓN

Estamos llamados a la unión con la Iglesia en toda su labor a través de la intercesión así como llamados a alcanzar la conversión y paz del mundo; la intercesión será el medio de servicio a la Iglesia y el mundo, aún cuando no podamos estar presentes físicamente creemos que la oración traspasa límites de fronteras (Ezequiel 22, 29 - 30). Seguimos el ejemplo de Jesús, supremo intercesor ante el Padre. (Hebreos 7, 25) Imitando a María, que ante Jesús en aquella boda, en Caná, dijo “ya no hay vino” (Juan 2, 3).