ANEXOS
ANEXO 3
CORONITA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Para empezar

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
  1. Padre Nuestro
    Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el Cielo.
    Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
    Amén.
  2. Ave María
    Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
    Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
    Amén
  3. Credo
    Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
    Creo en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
    Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
    Amén.
  4. Ven Dios mío en mi auxilio
    Date prisa Señor en socorrerme.
  5. Gloria
    Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
    Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
    En las cuentas grandes del rosario:
    Padre Eterno, yo te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, Alma y Divinidad de Tu amadísimo hijo, nuestro Señor Jesucristo por nuestros pecados y los pecados del mundo entero
    En las cuentas pequeñas del rosario:
    Por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Finalizando cada decena (tres veces):
    Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
    Finalizando las cinco decenas (una vez):
    ¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, en Ti confío.

Promesas

"Prometo que no se perderá el alma que venere esta imagen. Le prometo ya desde esta vida la victoria sobre sus enemigos y particularmente en la hora de la muerte. Yo, el Señor, la defenderé como a mi gloria".

"Los mayores pecadores, ellos antes que los demás, tienen derecho a la confianza en el abismo de mi Misericordia. La mayor consolación, de aquellas lamas que se confían en mi Misericordia. A ellas concedo gracia por encima de sus deseos. No puedo castigar a aquel que, aun siendo gran pecador, y el peor de todos, se confía a mi bondad: lo justificaré en mi inescrutable e inmensa Misericordia".

"Escribe que cuanto más grande es su miseria, tanto mayor derecho tiene a mi Misericordia. Llamo a todas las almas a la confianza en el insondable abismo de mi Misericordia, porque deseo salvarlas a todas. La fuente de mi Misericordia ha sido abierta para todas las almas con el golpe de la lanza en la Cruz. No he excluido de ella a ninguna".