ANEXOS
ANEXO 4
LA CAMÁNDULA

La Caándula es una especie de rosario de 33, 50 o 100 cuentas contínuas, unidas en sus extreos por una cruz, es utilizada por los monjes de occidente para hacer oración repetitiva.

Esta oración repetitiva es un excelente medio para controlar y aquietar nuestra mente delante del Señor y en el transcurso del quehacer diario, ayudándonos también a estar quietos y en silencio delante del Señor.

El estar repitiendo una frase o palabra de alto contenido espiritual nos ayuda a mantener el dominio sobre nuestra imaginación; se neutralizan los recuerdos del pasado, las ansiedades del futuro y también se controla el deseo de moverse, recordando las palabras de Jesús y del apóstol:

"Es necesario orar siempre y sin descanso":  Lucas 18, 1.
"Esten ustedes preparados orando en todo tiempo": Lucas 21, 36
"Oren sin cesar": 1 Tesalonisenses 5, 17.
"No dejen ustedes de orar": Efesios 6, 18

La oración repetitiva nos impulsa a estar en la presencia de Dios y contribuye a que alcancemos la finalidad de la oración:

"Encontrar a Dios amor que quiere seducirnos si nosotros nos abandonamos" "Tu me sedjinte Señor, y yo me dejé seducir": Jeremías 20, 7

Es una experiencia hermosa, estar en oración todo el tiempo: sentado, quieto, caminando, trabajando, bañándose, comiendo, conversando e inclusive durmiendo.

"Mientras dormía, mi corazón velaba": Cantares 5, 2

Es difícil explicar con palabras lo que ocurre a través de vivir la experiencia de la oración repetitiva.
Para nuestra oración repetitiva podemos incluir frases o promesas bíblicas como:

  • El Señor es mi Pastor nada me falta: Salmo 23, 1
  • Tu Señor, eres mi fuerza, yo te amo: Salmo 18, 1
  • Me rodean gritos de liberación: Salmo 32, 7
  • En Cristo somos más que vencedores: Romanos 8, 37
  • Todo lo puedo en Cristo que me fortalece: Filipenses 4, 13
  • El gozo del Señor mi fortaleza es: Nehemías 8, 10
  • Es necesario que Él crezca y que yo disminuya: Juan 3, 30

La oración repetitiva puede reducirse a la sola repetición del nombre que está sobre todo nombre:

  • Jesús, Jesús, Jesús ...

Podemos hacer uso también de las jaculatorias como:

  • Sagrado Corazón de Jesús en vos confío
  • Jesús manso y humilde de corazón, haz el mío semejante al tuyo.
  • Que viva Jesús Sacramentado, que viva y que por todos sea muy amado.
  • Ven Espíritu Santo

Es importante escoger una que sea la que vaya a usar siempre y las otras que sean solamente como auxiliares y que vaya a usar algunas veces, según las circunstancias.

El repetir palabras de alto significado y de gran valor espiritual, nos libera lentamente de todo lo que nos ata , de todo lo que nos retiene cautivos; al hacer oración repetitiva, nos dejamos hacer, nos dejamos transformar, nos dejamos amar por nuestro Divino Hacedor.

Para la profundización de este tema recomendamos la lectura de los siguientes libros:

  • Aprendiendo a Orar Profundamente I
  • Relatos del Peregrino Ruso
  • La Filocalia de Jesús