LA CAMÁNDULA
La Caándula es una especie de rosario de 33, 50 o 100 cuentas contínuas, unidas en sus extreos por una cruz, es utilizada por los monjes de occidente para hacer oración repetitiva.
Esta oración repetitiva es un excelente medio para controlar y aquietar nuestra mente delante del Señor y en el transcurso del quehacer diario, ayudándonos también a estar quietos y en silencio delante del Señor.
El estar repitiendo una frase o palabra de alto contenido espiritual nos ayuda a mantener el dominio sobre nuestra imaginación; se neutralizan los recuerdos del pasado, las ansiedades del futuro y también se controla el deseo de moverse, recordando las palabras de Jesús y del apóstol:
"Es necesario orar siempre y sin descanso": Lucas 18, 1.
"Esten ustedes preparados orando en todo tiempo": Lucas 21, 36
"Oren sin cesar": 1 Tesalonisenses 5, 17.
"No dejen ustedes de orar": Efesios 6, 18
La oración repetitiva nos impulsa a estar en la presencia de Dios y contribuye a que alcancemos la finalidad de la oración:
"Encontrar a Dios amor que quiere seducirnos si nosotros nos abandonamos" "Tu me sedjinte Señor, y yo me dejé seducir": Jeremías 20, 7
Es una experiencia hermosa, estar en oración todo el tiempo: sentado, quieto, caminando, trabajando, bañándose, comiendo, conversando e inclusive durmiendo.
"Mientras dormía, mi corazón velaba": Cantares 5, 2
Es difícil explicar con palabras lo que ocurre a través de vivir la experiencia de la oración repetitiva.
Para nuestra oración repetitiva podemos incluir frases o promesas bíblicas como:
- El Señor es mi Pastor nada me falta: Salmo 23, 1
- Tu Señor, eres mi fuerza, yo te amo: Salmo 18, 1
- Me rodean gritos de liberación: Salmo 32, 7
- En Cristo somos más que vencedores: Romanos 8, 37
- Todo lo puedo en Cristo que me fortalece: Filipenses 4, 13
- El gozo del Señor mi fortaleza es: Nehemías 8, 10
- Es necesario que Él crezca y que yo disminuya: Juan 3, 30
La oración repetitiva puede reducirse a la sola repetición del nombre que está sobre todo nombre:
Podemos hacer uso también de las jaculatorias como:
- Sagrado Corazón de Jesús en vos confío
- Jesús manso y humilde de corazón, haz el mío semejante al tuyo.
- Que viva Jesús Sacramentado, que viva y que por todos sea muy amado.
- Ven Espíritu Santo
Es importante escoger una que sea la que vaya a usar siempre y las otras que sean solamente como auxiliares y que vaya a usar algunas veces, según las circunstancias.
El repetir palabras de alto significado y de gran valor espiritual, nos libera lentamente de todo lo que nos ata , de todo lo que nos retiene cautivos; al hacer oración repetitiva, nos dejamos hacer, nos dejamos transformar, nos dejamos amar por nuestro Divino Hacedor.
Para la profundización de este tema recomendamos la lectura de los siguientes libros:
- Aprendiendo a Orar Profundamente I
- Relatos del Peregrino Ruso
- La Filocalia de Jesús